miércoles, 10 de julio de 2013

LA FÍSICA CUÁNTICA, EL ENLACE ESPELUZNANTE, MI PARTICULAR CONCEPTO DE “ESPÍRITU” Y LA “ENERGÍA ESOTÉRICA”.


Una de las mayores interrogantes de la Física Cuántica, es la “fuerza, enlace, energía o lo que sea” que une la “vida” de dos partículas enlazadas. A tal incógnita, Niels Bohr la llamó “enlace espeluznante”.  El “enlace espeluznante” se puede detectar entre dos partículas enlazadas y su efecto consiste en que al afectar a una de las partículas, la otra igualmente se afecta no importa a qué distancia esté de su “gemela”, es decir, es como si ambas partículas fuesen una sola pero en dos lugares distintos al mismo tiempo. Este fenómeno ha dado lugar a la especulación: que si existen los Universos paralelos, que si la teletransportación es posible con el uso de este principio, que si todo cuanto vemos es una réplica de otra realidad, etc. Lo cierto es que el efecto existe y la ciencia no ha podido explicarlo, aunque sí ha podido medirlo e inclusive, producirlo.

Antes de entrar en materia, vamos a definir algunos conceptos clave para la mejor comprensión de este ensayo.

FÍSICA CUÁNTICA.- La física cuántica, también conocida como mecánica ondulatoria, es la rama de la física que estudia el comportamiento de la materia cuando las dimensiones de ésta son tan pequeñas, en torno a 1.000 átomos, que empiezan a notarse efectos como la imposibilidad de conocer con exactitud la posición de una partícula, o su energía, o conocer simultáneamente su posición y velocidad, sin afectar a la propia partícula (descrito según el principio de incertidumbre de Heisenberg).

ENLACE ESPELUZNANTE.- Enlace que une la vida de dos partículas sin importar la distancia entre ellas (ver PARTÍCULAS ENLAZADAS más adelante).

MI PARTICULAR CONCEPTO DE “ESPÍRITU”.- Ya explicado en notas anteriores, se resume de la siguiente manera: “El Espíritu de una “cosa”, es aquello que la hace ser esa “cosa”; que permanece después de la “cosa” y existía antes de la “cosa”, por lo que nada puede llegar a ser sin su espíritu. El espíritu de las cosas, es la conjunción-combinación de las leyes de la física y las propiedades de la materia y energía, y el por qué de las mismas.

“ENERGÍA ESOTÉRICA”.- Es la manifestación de fenómenos físicos aparentemente o no ajenos a la ciencia cuya característica principal es la creencia de que es generada o impulsada por medios espirituales. La “Energía esotérica” puede manifestarse de forma simple (energía mecánica, térmica, lumínica, etc.) o de de forma compleja (sanación de un enfermo, por ejemplo).

PARTÍCULAS ENLAZADAS.- Se supone que si tenemos dos partículas que se dispersan luego de una colisión y viajan en direcciones opuestas, podremos hacer mediciones en una de ellas y así, indirectamente, podremos tener información de la otra sin realizar sobre ella ninguna medición. Se supone que existe la propiedad de la localidad, en el sentido de que algo que ocurre en un lugar no debería afectar a cualquier cosa que suceda en un lugar lejano, a no ser que se envíe una señal de un lugar a otro (como máximo a la velocidad de la luz) que pueda producir un cambio en este último. La otra posibilidad, la no localidad, implica que ambas partículas siguen vinculadas (entrelazadas) con una información que se transmitiría, posiblemente, a velocidades mayores que la de luz. El hecho, es que al realizar una medición sobre una de las dos partículas enlazadas, la otra partícula, se altera invariablemente. Por otra parte, investigadores han descubierto que cuando hay varias partículas entrelazadas la sensibilidad del sistema aumenta de modo significativo.

Entendida la parte de definiciones, vayamos a establecer una característica inherente de las partículas enlazadas: existe un enlace cuya naturaleza se desconoce, que permite el tránsito de datos desde una partícula a la otra partícula. Como vimos, los físicos han especulado sobre si esos datos, para ir de un lugar a otro, sólo pueden viajar máximo a la velocidad de la luz, o si por el contrario, pueden viajar más rápido que la velocidad de la luz. Creo que en ambos casos yerran. No es que los datos viajen, sino que es el enlace un reflejo de los datos y éste es el que se altera. Es decir, si bien no sabemos la naturaleza del enlace o fuerza que mantiene unidos los estados cuánticos de las partículas enlazadas, sí sabemos que existe tal enlace, pero la mecánica asociada al pensamiento que representa el enlace, no es la adecuada, tal como si de un conductor eléctrico se tratara, donde el flujo de electrones viaja a través de él para llegar de un extremo al otro. Más bien pensemos en un enlace con otras características, como puede ser una cadena de transmisión de una bicicleta (al desconocer la naturaleza del enlace, es válido pensar en él de esta forma). En ese caso, los “datos” no viajan por el enlace, sino que son los datos o su reflejo, los que componen el enlace (eslabones de la cadena, que pueden ser ciclos de onda). Así, ante cualquier cambio en uno de los extremos, toda la cadena hasta el extremo opuesto (donde se encuentra la otra partícula) sufre y refleja el cambio al instante, sin que tenga que mediar ni la distancia ni el tiempo. Esta representación del enlace espeluznante, no contradice los datos experimentales ni la teoría en lo general, más bien por el contrario, abre toda una gama de posibilidades para avanzar en el entendimiento del fenómeno.
Un enlace espeluznante tipo cadena, estará presente entre cada par o conjunto de partículas enlazadas, por cada variable cuántica que estas tengan en el enlace, de tal forma que entre mayor o menor número de variables enlazadas, mayor o menor será el número de cadenas de enlace y mayor el enlace espeluznante entre ellas, con lo que ya se puede establecer claramente una magnitud de enlace. Esta diferenciación se establece porque cada variable cuántica estará representada por  una determinada longitud de onda distinta para cada variable.
El asunto se torna más interesante si pensamos que la cadena de enlace existe independientemente de que una partícula esté enlazada o no con otra partícula, por una o varias de sus características cuánticas. La partícula en lo individual, sin enlace alguno, se vería como un erizo o una pelota rodeada de resortes sujetos a ella por un extremo y sueltos hacia el otro extremo, y cuando la partícula interacciona con otra similar, puede entrar una especie de “resonancia cuántica” entre ambas partículas, dada una o varias de sus características cuánticas, de modo que ambas partículas se “enganchan” a través de sus respectivas “cadenas de enlace resonantes” que conforman un “par resonante”, los cuales se fusionan formándose así una sola cadena para cada variable (similar a la cadena de una bicicleta) , que las mantiene unidas, ya sea por una sola variable cuántica, o por más. Resulta obvio pues, que ente más cadenas de enlace cuántico unan a dos partículas, más enlazadas estarán y más sensibles a los cambios entre una y otra serán.
Esta teoría en sí, ya es todo un reto para los físicos y puede derivar en decenas de conjeturas y nuevas ventanas abiertas de experimentación y teorización, pero no es de mi interés continuar en su formulación por el momento, sino como preámbulo para abordar otras ideas, específicamente acerca de conceptos no precisamente considerados dentro de las ciencias exactas. Se trata de intentar explicar fenómenos que a la fecha permanecen envueltos en el escepticismo, y hacerlo a través de cuestiones físicas, como es el caso de la intuición, la percepción extrasensorial, y otros fenómenos relacionados con el espiritismo y con el mentalismo.
Empezando por tema de la “resonancia cuántica”, podemos aventurar que existe de dos tipos: a) resonancia en paralelo, y; b) resonancia en serie. El primer caso derivaría en un par de partículas enlazadas cuánticamente; el segundo, en una extensión del alcance de la cadena de enlace por medio de su amplificación hacia el extremo más lejano de la partícula, como una especie de “amplificadora/re-transmisora” de datos.
Como dice la teoría, los datos no viajan, sino que están presentes como un reflejo de la variable cuántica a lo largo de toda la extensión del enlace (o resorte, siguiendo con la analogía), pero eso no implica que no sean transmitidos: son transmitidos por la simple cercanía dentro del “umbral de afectación”, que es la distancia desde la partícula hasta el extremo más lejano de sus cadenas de enlace cuántico. Pero este umbral, puede volverse muy flexible a partir de que se forme un “par resonante” o enlace espelúznate de una variable. Es como si el resorte, ya enganchado a otra partícula, se elongara o se comprimiera, pero sin soltarse, de acuerdo a la distancia entre ambas partículas. Es así que un par de partículas se pueden enlazar mediante una interacción cercana (entraron en interacción por su umbral de afectación), pero ya enlazadas, pueden separarse grandes distancias (por arriba del umbral original) sin perder el enlace. Por ejemplo, una par de fotones enlazados que se producen en un cambio cuántico de un electrón o como resultado del choque de un positrón con un electrón, se forman prácticamente en el mismo sitio, pero pueden viajar enlazados una distancia indeterminada, escalarmente muy grande.
Partiendo de estos principios, pasaremos de la escala sub atómica, a la escala celular. Las células que conforman a un par de gemelos, tendrán en su estructura atómica, además de las similitudes genéticas, similitudes en cuanto a su orden cuántico, es decir, al haber seguido el mismo (o casi el mismo) proceso de desarrollo, el número y diversidad de partículas enlazadas involucradas, será igualmente similar, por lo que serán más sensibles a los cambios invisibles que tenga uno u otro, respecto a un par de hermanos no gemelos. Inclusive puede pensarse que habrá partículas enlazadas entre ambos, es decir, un conjunto de electrones, neutrones, etc., incluso átomos completos de uno de los gemelos, enlazados a sus correspondientes en otro de los gemelos. La pregunta es ¿podrá haber células completas o una porción de ellas enlazadas entre uno y otro? Esta conjetura es fundamental para establecer si una afectación a ese nivel pueda ser percibida de alguna manera entre ellos.
El cerebro, la piel y el corazón son, a saber, los órganos con mayor poder de emisión de ondas, entre magnetismo, electricidad, calor, etc., y de igual manera, de mayor poder de recepción de tales ondas, aunque no son los únicos órganos que tienen esa capacidad. Por ejemplo, un perro puede percibir más claramente estados de ánimo y “energías” positivas o negativas de la gente que se le acerque. Se trata de fenómenos complejos donde intervienen tanto los sentidos tradicionales (olfato, vista, tacto, oído y gusto) como otros “sentidos” no convencionales y poco estudiados, pero que están presentes y pueden llegar a ser más determinantes y veraces que los receptores normales.
Las sensaciones que producen nuestros receptores, aunados a la experiencia (tanto la genética como la adquirida, sea consciente o inconsciente), en conjunción con una capacidad desarrollada para identificar mejor los estímulos y las respuestas hormonales consecuentes (si se dan), nos permiten diferentes niveles de respuesta ante aquello que no es visible a simple vista. El origen de muchas fobias aparentemente irracionales, suele contener elementos de experiencias desagradables ya olvidadas en el consciente, pero presentes en el inconsciente.
Pero ¿qué pasa con las personas que más allá de un estímulo físico cercano, pueden percibir el peligro propio o ajeno a distancia? ¿qué es lo que permite explicar tal fenómeno? Volviendo al caso de los gemelos, sus similitudes cuánticas bien pueden explicarlo, pero, ¿y los no gemelos? ¿o los gemelos con poca o nula “comunicación” extrasensorial? Por experiencias compartidas, la mayoría de gemelos poseen esa “comunicación”, aunque quizá algunos no sepan interpretar ciertos estímulos y no vean la “conexión”. El asunto es que no necesariamente pueden darse ese tipo de enlaces entre gemelos. Todos los seres humanos provenimos del mismo origen, y estamos confinados en un espacio muy pequeño y por una historia biológica muy similar y paralela, al grado de que sólo un porcentaje genómico menor nos separa de otras especies incluyendo a las plantas. La materia que nos compone bien pudo ser parte de millares de seres vivos anteriores y entre dos personas contemporáneas, puede haber “ancestros” comunes fuera de lo que tradicionalmente se denomina ancestro. Estamos hablando del nivel atómico: Pedro y Juan (contemporáneos) seguramente tienen átomos que pertenecieron a Luisa (RIP), sin ser descendientes de Luisa. O más allá: Juan puede estar conformado por algunos átomos que pertenecieron a Pedro y viceversa.
Si la duración de los enlaces espeluznantes puede durar mucho tiempo, mantenerse así es más probable en un espacio tan cerrado, de tal suerte que podemos decir que todo lo que hay en el planeta, de una u otra forma, está enlazado cuánticamente. Tanto la materia viva como la materia inerte, poseen similitudes cuánticas de muy diversa magnitud y, como en todo lo que a mediciones se refiere, a mayor sensibilidad, menor puede ser el estímulo para percibir un fenómeno producto de enlaces espeluznantes.
La intuición, la percepción de “malas vibras”, la empatía o el desagrado, el saber “conocer” a primera vista, el amor mismo, el déjà vu, los presentimientos… todo puede tener un precedente cuántico y, mientras más irracional se presenta la experiencia, su explicación puede estar más cercana a los enlaces cuánticos. Entrar en “armonía” con el entorno es afinar la percepción extrasensorial para recibir información acerca de cómo se está comportando lo que nos rodea, y esa información sólo puede llegar desde la distancia, por medio de los enlaces cuánticos de partículas enlazadas. Muchos enigmas de la naturaleza, que se cuentan por cientos o miles, pueden ser explicados de esta manera. Por algunos ejemplos clásicos: 1) las migraciones de especies que jamás han hecho un determinado recorrido; 2) la sensación de pérdida antes de enterarnos del fallecimiento de alguien cercano; 3) en mi caso, el presentimiento de la aproximación o encuentro físico de alguien especial (o como lo relata Cortázar en “Rayuela”); 4) visiones o imágenes del futuro; 5) mascotas que perciben la llegada de su amo a varios Kms. de distancia, donde la empatía cuántica pudo haber sido el origen de la relación entre ambos, etc. El “Espíritu de las cosas” o la forma y los principios que hacen que las cosas sean como son, aún antes de existir, es el vínculo que une a todo, no sólo en forma de leyes naturales, sino en el trasfondo, que viene a ser la “huella cuántica” no sólo de los objetos a su paso por el tiempo, sino de sus efectos y relaciones con los demás objetos. La “huella cuántica” forma una especie de entramado que hasta el momento sólo es posible escudriñar e interpretar a través del “Espíritu” entendido ahora como la “experiencia cuántica” de cada persona (o Ser vivo), que es en realidad la “huella cuántica” que conlleva la materia de que está formada y es sólo concerniente a esa persona.
De ahí, podemos partir a otras realidades francamente situadas dentro del esoterismo, no intentando establecer una relación estrecha, sino sólo dando pie a ser vistos desde otra óptica un poco más racional, de modo que inclusive la “energía esotérica”, capaz de “remediar al mundo” y otras virtudes, como la de curar con las manos, pueda ser vista ya no como algo que sólo sirve a los charlatanes, sino como un campo de investigación serio que derive en separar el trigo de la paja.
Arturo Mascherpa Villegas
México a 10 de julio de 2013

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sábado, 4 de mayo de 2013

VENTA DE PLAYAS MEXICANAS A EXTRANJEROS. EL RIESGO QUE NADIE VE


Sería mucho pedir que algún analista de los principales medios (principales por su cobertura, jamás por su ética, por su capacidad o por su profesionalismo) viera más allá de la inmediatez sobre el asunto de la legalización de una práctica muy común en México: la propiedad de terrenos dentro de lo que se consideran las fronteras terrestres y marítimas nacionales, por parte de extranjeros. Es sabido que tal fenómeno, ya venía ocurriendo desde hace muchos años y se hacía posible dándole una “vuelta” legaloide a través de fideicomisos y otros artilugios, aunque como también es sabido, esta práctica afecta predominantemente las zonas de playa por intereses comerciales y de turismo. Pero la Reforma al Art. 27, ahora no sólo pone en bandeja de plata el apropiamiento de playas, sino de todo tipo de litorales y de todo tipo de terrenos fronterizos. Y sería mucho pedir porque desconocen u olvidan que una de las estrategias para arrebatarnos más de la mitad de nuestro territorio, fue precisamente la compra de predios por parte de los norteamericanos a los propietarios mexicanos; olvidan que gracias a esta estrategia existió por 9 años un país “independiente” llamado República de Texas. Pero tal estrategia no sólo ha sido usada para despojar a México de territorio, también olvidan que más de la mitad del territorio palestino en manos de particulares (propiedad privada), la compraron directamente o se las financiaron a los nuevos migrantes israelíes, los judíos sionistas. Tener en un porcentaje significativo a tenedores de tierra en un país extranjero, es el primer punto de apoyo para justificar un intervencionismo directo a futuro.

En el caso de esta nueva versión para el despojo, hay notadas diferencias entre el pasado despojo en México y también respecto a Palestina. Ahora lo que menos importa es el territorio en sí como valor terreno, sino el derecho aún no adquirido pero que será reclamado en su momento, por la posesión de la tierra en relación a los recursos que contiene, específicamente, el petróleo.

La Reforma incluye cláusulas que por el momento nos “protegen” de un asalto a nuestra soberanía y de un usufructo indebido de los recursos que posee, porque por ahora el interés es que se permita la compra, nada más. Ya cuando hayan tomado control de las zonas que son de su interés, y que no es precisamente un interés turístico, estarán en posición de “corregir otra simulación” y adecuar la ley para que un extranjero pueda hacer usufructo de su propiedad como lo mandan los cánones del Derecho Humano Internacional.

Así, muchos pequeños propietarios podrán vender franjas de litoral con yacimientos petroleros “recientemente” descubiertos a una compañía o ellos se convertirán en socios, al más puro estilo norteamericano, para explotar en su beneficio esos recursos.

¿Y la Constitución que señala que la riqueza del subsuelo es de la nación? Eso será cambiado en su momento, cuando estén listos, cuando la crisis energética prevista de aquí a cincuenta años haga necesarios los “ajustes que permitan el progreso de los mexicanos”.

Pero no es el único escenario, no. Ellos tienen contemplado todo un panorama de sucesos y respuestas. Si la “raza” anda muy alebrestada, pueden propiciar una alternancia con un partido de “izquierda” que calme los ánimos, que se “enfrente” al imperio y se “oponga” al despojo; que promulgue la expropiación de terrenos estratégicos en manos extranjeras y que mande a evacuarlos. Los legítimos propietarios se van a defender y bien pueden declarar la secesión de sus tierras del Estado mexicano y refugiarse en la protección internacional “como un pueblo que tiene derecho a elegir a su gobierno”. Erigirán a su gobierno, el que será protegido por la comunidad internacional, específicamente por los EEUU… Y después de unos años, se volverá a repetir la historia de Texas.

La gravedad de la Reforma al Art. 27 Const., no se verá hoy ni mañana, y que muchas playas sean privadas e inaccesibles para los mexicanos, es el menor de los males. El plan es a largo plazo y no es por las playas (muchas seguirán siendo respetadas). Ellos tienen previsto empezar a hacer hoy, lo que dentro de cincuenta años será impostergable: el aseguramiento del petróleo mexicano para mantener su aparato militar, industrial y económico.

México a 04 de mayo de 2013

martes, 26 de marzo de 2013

El Tiempo no inició con el Big Bang


¿Existe el espacio sin tiempo?

La mayoría de los físicos y anexas (entre ellos Stephen Hawking), aseguran que el tiempo no existía antes del BB. Pero yo me he preguntado si el asunto no es más bien la incapacidad física para poder medir el tiempo sin evento alguno (movimiento).

El tiempo es parte inseparable del espacio dentro de la concepción de "espacio-tiempo", es decir, si se lo toma como la cuarta dimensión (según Einstein), es el que "permite" y refleja el movimiento. Para una partícula en el espacio, su movimiento se establece cuando existe un punto de referencia del cual se aleja o se acerca, pero si no hay nada más en el Universo que la partícula, no existe un punto de referencia que pueda ser ubicado y la partícula parecería estar en reposo todo el tiempo aún estando en movimiento. Ese movimiento aunque es indetectable, delata la presencia del tiempo. El espacio y el tiempo operan juntos. Ya la comprobación viene dada por la aparición de otra partícula, ya sea en reposo o con un movimiento distinto al de la primera partícula.

Sin embargo, en ausencia total de materia y energía en el espacio ¿tiene sentido el tiempo? Para la mayoría de los físicos, no ¿pero no es demasiado arbitrario decretar la inexistencia del tiempo sólo porque no hay quien lo delate y se pueda medir? Veamos, si se trabaja en 2 dimensiones y se pretende medir un objeto de 3 dimensiones, es necesario para tal efecto el tiempo, ya que habría que hacer pasar al objeto de 3 dimensiones por el plano del espacio de 2 dimensiones, como quien atraviesa una puerta. Lo mismo ocurre para medir un objeto de 2 dimensiones en un espacio de una dimensión: sería como hacer pasar una aguja por un punto, se requiere tiempo. Un espacio de una dimensión (punto) sólo puede "mostrar" un objeto de 2 dimensiones (aguja) si existe el tiempo, pero además si la aguja se mueve a través del punto, pero ¿qué pasaría si la aguja no se mueve aún habiendo tiempo? El efecto sería el mismo al caso de que no existiera el tiempo, y más aún ¿tendría sentido pensar en la existencia de 2 dimensiones sin la existencia del tiempo cuando el espacio es de una dimensión? No tendría sentido, a menos que sea el movimiento de la aguja la que ponga en marcha el tiempo (la teoría Hawking y comparsas). El problema es que para que la aguja exista, era necesaria, al menos una minúscula cantidad de tiempo para ser creada o "auto formarse". Se podría alegar que la aguja es eterna, que siempre ha existido, pero eso lleva a admitir indirectamente la existencia del tiempo, ya que de lo contrario se trataría de una aparición instantánea que no requirió ni siquiera una millonésima de segundo, lo cual abona a aquello que quieren desacreditar: el creacionismo.

Volviendo al ejemplo de la partícula, si se encuentra en reposo total incluyendo su estructura interna, ¿existe el tiempo sin movimiento? Este es precisamente el escenario en el instante inmediato anterior al BB: una partícula sin tiempo. Pero, ¿y el espacio por donde se difunde el movimiento de materia y energía un instante inmediato posterior y los subsecuentes al BB? ¿Ese espacio ya estaba ahí o se "creó" al echar a andar la manecillas del reloj del tiempo con el BB? ¿Tiene sentido entonces hablar de un espacio de N dimensiones (N=1,2,3,...,N) sin la existencia del tiempo? No tiene sentido. Sin el tiempo, cualquier espacio de N dimensión carece de sentido. Y sin embargo, antes del BB, ahí estaba el espacio, pues de otra forma, ni la partícula pudiese haber existido.

Entonces, si no tiene sentido el espacio sin su dimensión temporal, tampoco pudo haber espacio antes del BB sin el tiempo. Dicho de otra forma, si el espacio era necesario para la partícula antes de BB, y no tiene sentido el espacio sin tiempo, entonces el tiempo ya acompañaba al espacio antes del BB.

Para verlo más claramente: una partícula para existir requiere espacio, y el espacio para existir necesita una dimensión temporal, así que el espacio debía existir antes que la partícula, y luego el tiempo debía existir antes que el espacio, por lo que el tiempo es el padre de la realidad física, como bien dedujeron los griegos con su padre Cronos. Todo lo cual, da al traste con la teoría de Hawking y comparsas (no hace falta estar en una silla de ruedas para pensar).

lunes, 25 de marzo de 2013

La deuda de Fox y Calderón a Hugo Chávez

Dos de los principales detractores del gobierno chavista, tanto por diferencias políticas como por los modelos económicos adoptados en uno y otro país, han omitido, sea por ignorancia y por cobardía, la enrome deuda que tienen con el extinto Presidente de Vnenezuela, Hugo Chávez.

Buena parte de uno de los escasos éxitos de los gobiernos panistas, específicamente en relación al monto récord de las reservas en dólares del Banco de México colocados en la Federal Reserve de EEUU, tienen su origen en las elevadas cotizaciones de hidrocarburos alrededor del mundo, otra parte, sobre el seguro que Carstens contrató en caso de una caída de los precios del crudo, y una última parte en la relativa y engañosa "disciplina fiscal", que si bien fue llevada a cabo dentro de lo establecido por el presupuesto, también es cierto que el ejercicio de los recursos no fue todo lo eficiente que podía haber sido. En otras palabras, se gastó lo proyectado pero se gastó ineficientemente, con sobreprecios, compras de ocio, "fuga" de materiales y exorbitante gasto superfluo. Con todo y eso, las administraciones panistas tuvieron un colchón supremo producto de la renta petrolera, entre otros factores que no se mencionan en este ensayo.

Pero, ¿cuáles fueron los factores que propiciaron y ayudaron a mantener precios altos en los hidrocarburos? Sin duda los hechos concernientes a las invasiones militares de EEUU en Medio Oriente; sin duda el hecho de que las empresas petroleras privadas no representan más del 20% de las ventas totales de hidrocarburos.  Y otros factores menores que por sí solos no hubiesen tenido gran efecto. Pero el factor que demostró ser el pilar para mantener elevados los precios, de lo cual México se benefició sobremanera para hacer parecer a un gobierno inepto, como un gobierno de éxito macro económico, no fue otro que el "Efecto Chávez".

Haciendo un poco de historia, antes del chavismo, Venezuela vendía petróleo a los EEUU a razón de $7 USD por barril. A partir del chavismo, los precios se empezaron a incrementar hasta llegar por arriba de los $100 USD por barril en promedio mundial. Pero ¿Fue el chavismo el que dio origen a tal escalada de precios? Como mencionamos anteriormente, hubo otros factores, y todos seguramente "trabajando" en concordancia para maximizar su efecto total. Sin embargo, hubo un hecho que puso en evidencia la enorme influencia que representaba tener a Chávez en el sillón de las decisiones sobre los energéticos venezolanos.

Durante el golpe de Estado frustrado que la derecha venezolana llevó a cabo en ese país, los precios del crudo empezaron a bajar estrepitosamente debido a que los inversionistas veían acercarse la posibilidad de que con un gobierno neoliberal venezolano, se volviera ya no a la ganga de $7 USD por barril, pero sí a poder adquirir petróleo lo suficientemente barato para alimentar el mercado norteamericano (principal cliente de PVSA), y liberar en mucho la presión de traer petróleo caro desde Medio Oriente. Caro desde la perspectiva de la cantidad de fuerzas armadas emplazadas, imagen pública, política presupuestal y gasto para "defensa", etc. Siendo Venezuela uno de los países con mayores reservas probadas de petróleo en el mundo, un gobierno a modo para alimentar el mercado norteamericano, es sin duda, una cuestión de "seguridad nacional" para los EEUU.

El golpe de Estado, pese a su breve vida, probó el "Efecto Chávez" en los precios internacionales del crudo. Si el golpe se hubiese prolongado lo suficiente, los precios bien podrían haber llagado a los estándares de principios de Siglo (alrededor de $65 USD), Sin embargo, cuando el golpe de Estado se viene abajo gracias al patriotismo de las fuerzas armadas venezolanas y el Presidente Hugo Chávez es devuelto a la casa de gobierno, los precios se van recuperando rápidamente hasta sus niveles anteriores al golpe.

Fox y Calderón, acérrimos críticos de Chávez, nunca admitieron que sus respectivos gobiernos, plagados de corrupción e ineficiencia, fueron mantenidos a flote desde la perspectiva macro económica (entre otros factores, igualmente fuera de su alcance por voluntad propia) gracias precisamente a quien tanto criticaron: Hugo Chávez.

La tan cacareada estabilidad económica, promovida como "logro panista", realmente derivó de otros hechos, todos ajenos a Fox, a Calderón y a sus respectivos gobiernos. Las políticas de recesión del Zedillato, mantenidas después por el panismo neoliberal de Fox y Calderón, hubiesen provocado la casi inmovilidad de la economía física a no ser por la liquidez generada por las remesas de los mexicanos residentes en el extranjero y por los flujos de efectivo que se desprenden de las actividades ilícitas como el narcotráfico y el lavado de dinero. Con tales "cartas" (precios altos del petróleo, flujo de efectivo desde el narcotráfico y el lavado de dinero, y las remesas del extranjero) dentro del "juego" político económico nacional, cualquier otro gobierno por mediocre que hubiese sido, hubiese alcanzado "logros" similares a los del panismo en el intervalo 2000-2012.

25/marzo/2013
Jenny López
@jkJenny

martes, 5 de febrero de 2013


En relación con la versión oficial sobre lo sucedido recientemente en la Torre de Pemex.

Las inconsistencias que contiene la versión oficial, no sólo contradicen la evidencia hallada, sino a las mismas leyes de la fisicoquímica. Las explosiones de gas, dado que se trata de eventos que se han estudiado por décadas y que su proliferación ha hecho posibles multitudes de análisis, son eventos que se encuentran perfectamente enmarcados en la teoría resultante. Esta teoría, básicamente dice lo siguiente:

Una explosión de hidrocarburo, tiene dos formas de comportamiento de acuerdo al estado inicial de reactivo: 1) en estado comprimido, y; 2) en estado libre. En estado comprimido, la reacción de combustión se lleva a cabo por un incremento de temperatura, la que ocasiona que todo el combustible reaccione súbitamente. La presión interna se incrementa en tal medida, que el recipiente se parte creando una onda de choque de gran magnitud. En el caso contrario, de un reactivo gaseoso en estado libre, la reacción se lleva a cabo de manera progresiva. Esto quiere decir que la liberación de energía no es súbita, sino secuencial, y la onda de choque no representa el principal agente destructivo, sino el calor generado. La condición para que una reacción progresiva derive en reacción súbita (estallido) y provoque una onda de choque considerable, es la cantidad de gas en relación al espacio que ocupa, es decir, confirme avanza la reacción, aumenta la temperatura, y conforme aumenta la temperatura, la velocidad de reacción se incrementa. Si la temperatura alcanza su nivel crítico, la reacción se hace tan rápida, que todo el combustible sin quemar reacciona súbitamente provocando así la onda expansiva.

Para el caso que nos atañe, se trata de una explosión de gas en estado libre, por lo que el principal efecto esperado, debería ser la generación de calor (y no una onda de choque), que puede superar los 1000 grados C, por lo que todo material combustible expuesto (plástico, cartón, papel, telas, solventes, pintura, etc.) arde inmediatamente. Pero no vemos en las fotografías que se haya dado ese fenómeno, porque inclusive se observan papeles regados por todas partes. Suponiendo que la relación Cantidad de gas – Espacio que ocupa, hubiese dado lugar a un estallido, igual veríamos los efectos de la temperatura en las estructuras metálicas (el hierro funde a +/- 1200 ºC), y lo más importante, la onda de choque resultante manifestaría sus efectos predominantemente hacia fuera del radio de acción de la explosión, no hacia dentro.
Ver imágen:
http://sphotos-f.ak.fbcdn.net/hphotos-ak-ash3/600715_248659661935601_1533760138_n.jpg

Como puede observarse en la figura, la reacción avanza hacia fuera y conforme aumenta la temperatura avanza más y más rápido, hasta la temperatura crítica, donde el combustible restante (si aún queda), reacciona todo junto provocando una explosión. Pero esta explosión no es tan devastadora si mucho del combustible ya ha sido consumido. Para que la onda expansiva (onda de choque) tenga suficiente poder destructivo, es necesario que la temperatura crítica llegue cuando aún hay mucho reactivo en el ambiente. Caso contrario, cuando se consume todo el reactivo antes de llegar a la temperatura crítica, no se lleva a cabo explosión alguna.
Referencias:
pp.162-163

sábado, 1 de diciembre de 2012

Verdad y Mentira: dos referentes de la Creación


Verdad y Mentira: dos referentes de la Creación

“La mentira necesita de un ingeniero y de un vocero. El ingeniero la fabrica y el vocero la da a conocer. Ingeniero y vocero pueden ser la misma persona. La verdad en cambio, existe antes, durante y después de las cosas, y no necesita de nadie para existir, sólo resta descubrirla, nunca establecerla porque ya existe. Esto quiere decir que es persistente en todo tiempo y lugar; que trasciende a la humanidad y la precede.”
El Sistema del Poder Vol. 2. La Teología del Poder. Masquerpa, 2003

La epistemología de la verdad y la mentira


Si decimos que la mentira es aquello que no existe, que no es real, que no corresponde a realidad o que no se puede ver,  tocar ni percibir de ningún modo, y que la verdad es exactamente lo contrario, entonces partimos de un hecho innegable: juzgar algo como mentira o como verdad supone la existencia de un marco de referencia donde las cosas son ponderables, y no sólo eso, sino además, son explicables a partir del uso de la razón. En otras palabras, para decir que algo es mentira o verdad, es necesario que quien lo dice, exista (en el sentido pienso, luego existo), que sea verdadero (consciencia liberada) y posea un método verdadero que le permita ponderar lo que se percibe como mentira o como verdad, es decir, tanto la mentira como la verdad, necesitan de una verdad que las mire para ser descubiertas. Pero el hecho que se puedan descubrir tanto las verdades como las mentiras, no implica que a partir de ahí, sean tales. Es decir, la existencia de una verdad o de una mentira es independiente de quien las juzga, y del mismo modo es independiente de si es o no juzgada.

Sin embargo, existe una dependencia que no se puede soslayar:  tanto una mentira como una verdad, dependen para ser lo que son, de un marco de referencia verdadero, o que haga referencia a una o más cosas ciertas.

Si yo digo “perdón por llegar tarde, había mucho tráfico”, siendo que la verdad es que me levanté tarde. Esta mentira se sustenta en un hecho cierto: el tráfico, aunque pudo haber sido de mucho menor magnitud a la que provocaría mi retraso. Pero si en cambio yo digo “perdón por llegar tarde, había una manifestación de elefantes”, esta mentira es poco creíble por apoyarse en algo probablemente falso (eso no priva que alguien lo crea), pero a final de cuentas, si existe una mínima posibilidad que mi dicho sea cierto, por más inverosímil que sea, tendrá cierto respaldo en una “verdad relativa”. Finalmente, si yo digo “perdón por llegar tarde, me atacó un dinosaurio”, esta mentira es total y carece de respaldo por basarse en un hecho imposible. La verdad absoluta sería decir “perdón por llegar tarde, no me levanté a tiempo”.

En el mundo cotidiano, todo dicho, sea falso o cierto, es relativo a un marco de referencia, sea falso o cierto, que sustenta la certidumbre del dicho. Las posibles combinaciones de esto son:


1.    Un dicho falso apoyado en un marco de referencia cierto (una mentira sustentada en una verdad = o verdad relativa o mentira).
2.    Un dicho falso apoyado en un marco de referencia falso (una mentira sustentada en otra mentira = mentira).
3.    Un dicho cierto apoyado en un marco de referencia falso (una verdad sustentada en una mentira = verdad relativa).
4.    Un ducho cierto apoyado en un marco de referencia cierto (una verdad sustentada en otra verdad = verdad absoluta).

Pero a su vez, el marco de referencia debe estar apoyado en algo que le de sustento (generalmente uno o varios dichos, que llamaré sistema de creencias). Aplicando las posibles combinaciones, tenemos:

1.    Un marco de referencia falso apoyado en un sistema de creencias cierto (una mentira sustentada en una verdad).
2.    Un marco de referencia falso apoyado en un sistema de creencias falso (una mentira sustentada en otra mentira).
3.    Un marco de referencia cierto apoyado en un sistema de creencias falso (una verdad sustentada en una mentira).
4.    Un marco de referencia cierto apoyado en un sistema de creencias cierto (una verdad sustentada en otra verdad).

A su vez, el sistema de creencias se debe apoyar en algo (ideas, hechos, experiencias, sucesos, experimentos, mitos, etc.) que le de sustento. Podemos ir hacia atrás en este proceso una y otra vez, pero ¿hasta dónde? El límite, dentro del ámbito de las ideas, debe ser donde la idea que da sustento a otra, a su vez no lo tiene dentro de esa misma naturaleza (otra idea), es decir, es una idea primaria, una verdad primigenia, absoluta y eterna, que no necesita de sustento para ser. Esa idea no es otra cosa que la descripción cruda y fiel de un pedazo de realidad objetiva, el mundo natural tal cual es. Hemos llegado al primer escalón de las ideas, y hemos iniciado con el último escalón de la realidad natural.
En este punto, las posibles combinaciones sólo son 2, ya que la realidad natural no admite falsedad:

1.    Una idea falsa apoyada en una realidad natural (una mentira sustentada en una verdad = mentira original).
2.    Una idea cierta apoyada en una realidad natural (una verdad sustentada en otra verdad = verdad natural).

Ahora bien, cada realidad natural, se sustenta en otra de acuerdo a las leyes naturales, y no hay otra posible combinación que: Una realidad natural apoyada  en otra realidad natural (una verdad sustentada en otra verdad = verdad absoluta). Si empezamos a descender por esta otra “escalera” de dependencias hasta llegar al primer escalón, llegaremos al origen del Universo o más allá: al origen de la materia. Debe haber una realidad natural tal que no requiera de otra para ser, pero como en el caso de las ideas, debe sustentarse en algo aunque sea de otra naturaleza. Recurriendo a la conceptualización de Espíritu, diré que esa realidad natural primigenia (que podría llamarse la partícula de Dios), depende de su Espíritu. En este punto, abandonamos el mundo de la realidad natural, y entramos en el mundo del espíritu: iniciamos un nuevo viaje descendiente por una nueva “escalera” sin saber cuántos escalones tiene, pero eso no importa, según nuestro modelo, hay que llegar al primer escalón, pero ¿qué hay en ese primer escalón? Pues un Espíritu que no depende de otro ni de nada más para ser. Es el Espíritu primigenio y eterno de cuya verdad depende todo cuanto hay: verdades, mentiras, ideas, marcos de referencia, constructos, sistemas de creencias, realidad natural, realidades ficticias, seres, cosas, espíritus, etc.

Partiendo de esta epistemología, racionalmente es condición inseparable el hecho, no explicado aún, de que antes que todo lo conocido, antes de todo juez, método, modelo y proceso, hay una verdad primigenia que permite que las cosas se sustenten y por ende, existan; que se sometan a un marco de referencia; que sean ponderables (recuerde lo que analizamos respecto al espíritu de las cosas). Sería una verdad que no necesita de otra que “la mire” para ser tal, es decir, ser una verdad atemporal, única en su esencia e infinita. Dejemos esto por sentado y vayamos a la búsqueda de la existencia de Dios.

Decimos: “Dios no existe”, es decir, Dios es mentira porque no se puede percibir ni explicar satisfactoriamente. Si esto es correcto, entonces quien juzga tal cosa, necesita ser verdad precisamente para poder juzgar. Este juez, como verdad que es, necesita de otra verdad que lo mire y lo pondere como tal ¿qué verdad puede ser esta? Podemos decir que tal verdad es, a final de cuentas, la materia y sus propiedades, desde elemento básico, molécula, compuesto orgánico, organismo unicelular, animal, etc., hasta llegar al juez que es el Ser humano. La verdad que mira al juez que pondera la existencia de Dios nos vuelve de cara al origen de Universo, nuevamente, que es algo que no sabemos, que no hemos logrado descubrir a ciencia cierta. Entonces sólo queda la explicación racional, aquella que se ajusta a nuestro marco de referencia científico y filosófico racional. Esta explicación nos dice que el Universo, dadas sus leyes, es autónomo a partir de su creación, pero es incierto antes de ella, es decir, sea lo que fuere antes de existir (verdad o mentira), necesita a su vez una verdad que lo mire. Es aquí donde encaja, necesariamente de acuerdo a la epistemología de la verdad y la mentira, la idea de una verdad atemporal, única en su esencia e infinita que no necesita de otra verdad que la mire para ser tal, es decir, aquí encaja el concepto de Dios.

Ahora bien, hay que tomar en cuenta que una mentira no puede engendrar más que una sólo verdad, que es en lo referente a su propia condición: es cierto que es mentira. Por lo tanto, la existencia del Universo y de todo cuanto existe, no puede provenir de una “mentira primigenia”. Eso no existe pues se anula a sí misma.

Es así que partiendo de la ponderación de Dios como mentira, que llegamos a descubrir que es verdad, la verdad primigenia que da sustento a todas las demás verdades y mentiras. Sin esa verdad primigenia, no puede haber otra verdad. Sin otras verdades, tampoco puede haber mentiras, nada puede existir.

También es importante recalcar, que encontrar un circuito irrefutablemente lógico para saber si Dios existe o no, no implica por ningún motivo, que al mismo tiempo se conozca a Dios. Eso queda para otras reflexiones.





Algunas reflexiones finales

Cuando se dice verdad, se intenta ejercer un bien en quien la escucha; cuando se dice mentira, se intenta obtener un bien de quien la escucha. La verdad dicha busca el progreso intelectual, físico o de cualquier otra índole en el semejante. La mentira dicha, en cambio, busca un beneficio económico propio o su equivalente social, que bien puede ser de forma directa o indirecta.

La verdad, penetra en el corazón de los puros y de los humildes de espíritu, se estaciona ahí, crece y eleva la consciencia, pero tiene serios problemas para hacer lo mismo con los súbditos de lo material, porque los intereses materiales por encima de todo lo demás, son sinónimo de pobreza espiritual, estancamiento evolutivo y ausencia de consciencia humana, es decir, de una adhesión completa al Sistema como forma de supervivencia social. La mentira en cambio (o la verdad relativa), por ser moldeable a cada interés y circunstancia, tiene amplio uso y aceptación entre la gente que busca destacar o mantener su status social a toda costa, o en lo religioso, gente que busca por dogma, su salvación. Por eso las verdades que dicen los poderosos, cuando esto ocurre, es cinismo puro.

Masquerpa 2012

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Dios, la ciencia y las coincidencias (ensayo)


Dios, la ciencia y las coincidencias

Creer o no en Dios, es un tema que lleva milenios en la mesa de las discusiones, y en la actualidad vuelve a ponerse de moda ante las manifestaciones públicas de los ateístas dentro de las redes sociales. Sin embargo, no podemos decir que algo haya cambiado en el debate respecto a los argumentos de ayer y los que hoy, vuelven a enfrentar las diversas posturas. De hecho, los debates al día de hoy, resultan menos atractivos que aquellos escenificados decenas o cientos de años atrás.

Lo que hoy ocurre, básicamente, es una guerra de citas pasadas o de reciente cuño, que intentan de “un solo golpe” inclinar la balanza hacia uno de los lados. Aunado a eso, el uso de nuevos medios de edición y publicación de imágenes que intentan ridiculizar lo “absurdo” de las religiones, en especial y con gran énfasis, sobre el cristianismo, lo cual es entendible dada su enorme influencia histórica, social y política, y su abundante feligresía. Porque hay que decirlo, se ataca no a la más “irracional, absurda, perversa, manipuladora”, etc., de las religiones, sino a la de más feligresía ¿por qué?.

Responder cabalmente a esa pregunta, involucraría el desarrollo de todo un compendio histórico para no obviar nada y dejar en claro que el ataque sistemático al cristianismo y en especial al catolicismo, responde a un interés por demás obscuro, perverso y letal. Es decir, se trata de una conspiración orquestada desde todos los ángulos posibles cuyo fin no es, como se intenta establecer, liberar a la población del yugo religioso. No, de lo que se trata es de caldear los ánimos entre ateos y las diversas congregaciones religiosas para al final, enfrentarlos, todos contra todos y se aniquilen mutuamente, culpando a la religión en general, de ser la causante de tales luchas intestinas dentro de las sociedades modernas. El objetivo final es claro: desterrar las religiones como algo caduco, antagónico, ambiguo, anacrónico, irracional y nocivo para la sociedad, y luego replantear la espiritualidad humana, a sabiendas, que el ateísmo será incapaz de lograr avance alguno en ese sentido. Por lo que, llegado el momento, se estará en condiciones de manifestarlo de ese modo y entonces abrir la puerta para una nueva religión unificadora de toda la humanidad: el culto a Lucifer.

Pero, ¿cuál es el sustento epistemológico del ateísmo? ¿dónde los ateos pueden apoyar la racionalización absoluta del conocimiento humano? ¿cuál sería la metodología para resolver las grandes preguntas del origen y destino del Ser humano, de su naturaleza, estructura y evolución? La respuesta es obvia: La Ciencia.

Un Ser humano que no se conoce a sí mismo, no es capaz de justificar su existencia ni de darle sentido y rumbo. Pero, ¿es realmente la ciencia el único camino para adquirir ese conocimiento? ¿es la ciencia, suficiente para dar respuesta a todas las cuestiones humanas? En ese sentido, la ciencia está en pañales. Dentro de sus diversas disciplinas, las hay con un avance sorprendente, y las hay con un avance raquítico. El resumen final, es que para que la ciencia llegue a contestar todas la grandes preguntas sobre la existencia humana, se requieren aún miles de años de investigación y existe la posibilidad que al final, no logre todas las respuestas. Tan sencillo como la explicación de la vida: se ha podido identificar el origen de la vida, los procesos, mecanismo y condiciones, pero todo ello no explica ¿qué es la vida en sí? Un organismo vivo, puede morir por múltiples causas y aunque se corrija o reajuste aquella que le provocó la muerte, el organismo no vuelve jamás a la vida. Algo perdió en el proceso de su muerte, que hace imposible la reversibilidad, aún volviendo a hacer funcionar sus órganos, restableciendo cualquier lesión o disfunción, etc., el organismo no volverá a cobrar vida. Esto nos lleva a la afirmación de que la ciencia no ha explicado aún ¿qué es la vida?, pues de haberlo hecho, tendría control sobre ella; podría crear vida o restablecerla. Lo que la ciencia, o mejor dicho, lo que los científicos han interpretado como VIDA, no es LA VIDA, sino los elementos que la definen y las posibles causas para perderla. Los científicos, ni siquiera han logrado crear el intermedio entre un ser vivo y la materia inerte: un organismo “cuasi vivo” como son los virus. Para crear un virus, se necesita de otro virus. Lo único que han logrado los científicos, es hacer mutaciones virales, pero no han podido crear un virus a partir de simple materia inerte. De ahí a crear una célula, hay un abismo; a crear un organismo multicelular, otro abismo; a un organismo complejo, otro abismo más; y a un organismo complejo e inteligente, abismo de nuevo. Por eso la ruta más corta (pero muchísimo más corta) a crear un ente funcional con características similares a un ser vivo, es la cibernética.

La condición de supremacía social respecto a los temas que manejan los científicos, los ha hecho por demás soberbios. Pocos son los científicos que tienen la capacidad de verse a sí mismos como lo que realmente son: simples aprendices de la naturaleza. Es así, que bajo esa coraza de soberbia creen que todo lo que sale de sus bocas, es incuestionable, y así se lo hacen ver también a la población que ante su falta de manejo en los temas, acaba por aceptar prácticamente todo lo que los científicos les hacen saber en sus comunicados.

Sin embargo, el ciudadano común no está indefenso ante los comunicados del científico, aunque de claro es decirlo que su alternativa no científica, no es tampoco una “perita en dulce”, ya que tiene que ver con el desarrollo de la consciencia hasta niveles donde ningún científico soberbio es capaz de llegar (paradójicamente, por su misma soberbia), porque además, es incapaz de racionalizar la consciencia, ni la suya ni la ajena, pues en la ortodoxia irracional en el uso del método científico, no encuentra asideros viables que le permitan hacerlo. Aunque a veces no es necesario llegar a tanto: basta con un poco de análisis racional. Por ejemplo, esta declaración del muy respetado físico Stephen Hawking, quien afirma:

 “dios no podía existir antes del big bang, puesto antes del big bang no existía el tiempo, ni nada. Nada creo el Universo y todo es consecuencia natural de las leyes físicas”

Él hace esta afirmación partiendo del supuesto que en un hoyo negro, el tiempo tiende a cero, y como en el origen del universo sólo había un hoyo negro infinitesimalmente pequeño e infinitamente denso, el tiempo no existía, y si el tiempo no existía, no podía haber algo antes (Dios) que creara nada. He escrito “supuesto” a propósito, ya que si bien para los físicos teóricos como Hawking, las formulaciones matemáticas entregan ese resultado respecto al tiempo dentro de un hoyo negro, se hace “incuestionable” entonces afirmar la existencia de un sistema sin tiempo. Sin embargo, se trata de modelos matemáticos extremadamente complejos que están sujetos a error, y más aún, persiste en todo momento la posibilidad de error (error siempre > 0), y no puede ser de otra forma porque en el plano real, no es posible ir al centro de un hoyo negro y corroborar que el tiempo no existe. Hawking comete el error de asumir que una teoría, es correcta cuando su matemática no evidencia errores, ¿y cuáles pueden ser los orígenes de error? 1. La concepción del tiempo es uno de ellos. Dentro de la física, el tiempo está intrínsecamente ligado a la materia y la energía, y más aún, a la materia y energía en movimiento. Por consiguiente, si no hay materia (la nada), para la física no existe el tiempo ¿y será realmente que no existe o es simplemente que no lo podemos medir? Recurriendo a las mismas formulaciones que dan origen a la teoría que sin movimiento no hay tiempo, en el caso del núcleo de un hoyo negro donde la matemática de las leyes físicas indican que el tiempo se “desacelera” o se “comprime” (tiende a cero conforme el objeto se hace más denso y más pequeño). En el mundo real, un hoyo negro puede tener en su núcleo un tiempo bastante comprimido pero sin embargo, lo demás que escapa a su alcance no sufre efecto alguno (el tiempo sigue su marcha normalmente), y más aún, cuando un hoyo negro emite un eje de rayos gama, estos por el contrario, van a la velocidad máxima y el tiempo en su esfera cercana mantiene “su paso”. Esto no es más que el reflejo de una concepción del tiempo enteramente relativa al movimiento porque es el movimiento el marco de referencia para poderlo medir, y no precisamente es quien le da “vida” al tiempo. Las formulaciones matemáticas tienen que partir de esta concepción para ser aplicables (porque a partir de ello es que se desarrollaron), pero no implica de ninguna manera que no pueda existir otro tiempo que no está atado al movimiento. El mismo Hawking plantea la posibilidad de otros universos, por ende, aunque en un universo no exista el tiempo por encontrarse en estado inicial (antes del big bang), ese tiempo sólo hace referencia a ese universo y a ningún otro.

La otra fuente de error, es el enunciado mismo: si como dice Hawking no existía nada “antes” porque no había comenzado la cuenta del tiempo (tiempo=0), por las misma ley del tiempo basada en el movimiento (sucesos), simplemente nunca hubiera podido darse el big bang!!! Pero se dio, sucedió y como todo suceso requiere tiempo, era premisa un tiempo “anterior” que permitiera el suceso. Aquí podría argumentarse que tiempo y suceso se dan al unísono, como co-dependientes inseparables uno de otro, pero volviendo a las leyes físicas, un estado inmóvil es un sistema en equilibrio y sólo cuando se rompe ese equilibrio el sistema cambia (big bang). Entonces “algo” debió suceder una infinitesimal fracción de segundo “antes” que rompió el equilibrio y provocó el big bang!!! Sin la presencia de otros universos, ese algo no puede ser otra cosa que el “dedo de Dios”, pues la materia por sí sola, no “toma decisiones” ajenas a las leyes que la rigen.

Desde este punto de vista, ya no hace falta entrar en cuestionamientos sobre “ese punto infinitesimalmente pequeño e infinitamente denso” que contenía TODO lo que hay en el Universo. Ni la física ni la lógica, ni el “sentido común” más retrógrada pueden creer semejante disparate (a la fecha, la teoría “M” o de cuerdas, parece estar cerca de explicar el origen del Universo, pero tal teoría requiere del manejo de múltiples dimensiones que si bien podrían aportar un modelo matemático “funcional” para dar satisfacción a los científicos, es completamente “infuncional” a la hora de querer demostrarla en el mundo real (con 3 dimensiones espaciales y una temporal).

Visto desde ese ángulo, es más salvaje creer en “un puntito que contenía a todo el universo” o creer en una teoría indemostrable que explica el origen de todo, que creer en un Dios Creador. El problema con los científicos, sobre todo con los ateos, es que no son doctos en teología (sería mucho pedirles), así que conforme van dictando sus descubrimientos al mundo, no se resisten a “demostrar” que Dios no existe. El mismo Hawking cae en tal situación cuando rechaza la hipótesis de Isaac Newton según la cual el Universo no puede haber surgido del caos gracias sólo a las leyes de la naturaleza sino que tuvo que haber intervenido Dios en su creación. Según Hawking, “el primer golpe asestado a esa teoría fue la observación en 1992 de un planeta que giraba en órbita en torno a una estrella distinta de nuestro Sol. Eso hace que las coincidencias de las condiciones planetarias de nuestro sistema -la feliz combinación de distancia Tierra-Sol y masa solar- sean mucho menos singulares y no tan determinantes como prueba de que la Tierra fue cuidadosamente diseñada (por Dios) para solaz de los humanos", escribe Hawking.

Por principio de cuentas, esa singularidad que permite la vida en la Tierra no es única, hay miles (y Hawking lo sabe, pero utiliza una para decir que no hay un diseño divino exclusivo detrás) . Aquí algunas de ellas:
-          La formación de la luna terrestre justo antes de que se desarrollara cualquier forma de vida en la Tierra y en el tiempo preciso para ir alentando las rotaciones terrestres hasta una duración ideal para el desarrollo de las primeras plantas. La luna, por su masa, su tamaño y distancia de la Tierra, permite las mareas, los vientos y tiene injerencia (aunque cada vez menos conforme se aleja) sobre las corrientes internas de magma que mantienen al planeta “vivo”, todo lo cual ha sido factor clave para la formación de vida y su evolución.

  • -      Un 5% más cerca o un 5% más lejos del sol, y la vida no sería como la conocemos o simplemente no la habría en este planeta.
  • -        El campo magnético de la tierra protege la vida del bombardeo solar de partículas cargadas.
  • -        El ozono evita la incidencia extrema de rayos UV, letales para el ADN.
  • -          Los elementos que conforman la Tierra y su proporción provienen de la muerte de una estrella gigante y de material llegado de otras latitudes (otras estrellas muertas). Sin elementos como el oro, plata, magnesio, cobre, hierro, yodo, etc., la vida no sería como la conocemos o no existiría. Igualmente sobre las proporciones y composición de agua, aire y tierra dispuestos en las proporciones ideales. Así como el tamaño, la densidad, la masa, campos magnéticos, gravedad terrestre, solar y lunar, y sus distancias respectivas.
  • -     Las leyes de la física aplicadas a la orgánica, tienden a la vida (la materia de forma completamente natural bajo ciertas condiciones muy específicas, se organiza para crear compuestos orgánicos cada vez más complejos y estables, con la ayuda indispensable del sol y de la actividad subterránea).
  • -        Meteoros y otros sucesos que han producido extinciones en masa, tras cada cual, las especies se han ido haciendo más complejas hasta llegar al Ser humano.
  • -       Empatía de los seres vivos con su entorno. La belleza de la naturaleza se juzga como tal por el cerebro dada la correspondencia con el mismo.
  • -      Infinidad de sucesos químicos, biológicos, físicos, climatológicos, internos, externos, del subsuelo, de la vecindad, de la lejanía, etc., que en un hilo cronológico probabilísticamente poco repetible, dieron lugar a cada cosa en su momento y produjeron la evolución de todo en su justa medida para proveer el equilibrio. La probabilidad de que exista otro sistema similar en el universo es pequeña pero existe, pero la probabilidad de que se den los mismos procesos en la misma medida, secuencia, magnitud y tiempo en ese otro sistema, es prácticamente cero.
Es así, que tomando en cuenta estos otros “detalles”, el argumento de Hawking para desacreditar a Newton, queda reducido a nada. Somos, científicamente hablando, el resultado de millones de felices coincidencias que conforman un sistema probabilísticamente irrepetible tanto en la vecindad del Universo, como en la más alarmante lejanía. Esto no significa sin embargo, que no pueda existir vida en otras latitudes (las leyes de la física, bajo las condiciones adecuadas, tienden a la vida), pero desde el punto de vista estrictamente científico, somos únicos en su tipo.

Por mi parte, es todo por el momento. Queda pendiente ahondar el fenómeno de la vida y la existencia de un Creador, desde el punto de vista espiritual, donde la ciencia tiene poco o nada que aportar fuera de las cacayacas comunes de algunos “científicos”, donde el feeling sobresale por encima del rigor científico. Para muestra un botón.

“El conocido biólogo ateo Richard Dawkins se felicitó de la conclusión a la que parece haber llegado su colega Hawking: ‘Es exactamente lo que afirmamos nosotros. No conozco los detalles de la física, pero es lo que he sospechado siempre’". ¡¡¡WTF?

A. Mascherpa (2012)